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Preparación Preparación La preparación del pulverizador tras los meses de invierno es una etapa importante para poder realizar con éxito los primeros tratamientos del año. Veamos en detalle los distintos aspectos del mantenimiento del aparato , punto por punto, y sus retos .

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 Preparación

 

 

La preparación del pulverizador tras los meses de invierno es una etapa importante para poder realizar con éxito los primeros tratamientos del año. Veamos en detalle los distintos aspectos del mantenimiento del aparato, punto por punto, y sus retos.Artículo redactado en colaboración con Sonia Laurent, ingeniera de buenas prácticas de Bayer.

El pulverizador, igual que un tractor o una cosechadora, requiere un mantenimiento y un ajuste regular para garantizar su buen funcionamiento. El fin del invierno y la preparación del aparato es una oportunidad ideal para realizar pruebas y comprobaciones de uso. El mantenimiento consiste esencialmente en observar y limpiar los principales componentes del aparato.

Por ejemplo, el circuito de pulverización debe ser objeto de varios exámenes. Si el aparato se ha vaciado completamente para la hivernación, llene la cuba de agua y hágalo funcionar para rehumidificar las juntas y detectar una posible fuga. Vacíe la bomba y compruebe el estado de las membranas (en caso de bombas con pistones y membranas); otras operaciones que hay que realizar son asegurarse de la limpieza de los filtros principales y del tamiz. Se recomienda probar el dato «velocidad» del cuadro de regulación y asegurarse de su correcto tratamiento.

 

Comprobación, desde el cuadro de regulación hasta las boquillas

Deben inspeccionarse las rampas: apriete de los pernos, retoques de pintura (si se utiliza nitrógeno líquido), etc. Incluso puede ser necesario revisar los ejes de articulación. El sistema de suspensión debe estar en perfecto estado. Es obligatorio revisar las membranas antigoteo de los portachorros: por debajo de 1 bar de presión no debe activarse la pulverización. Por último, debe revisarse el estado general y el caudal de las boquillas. Utilizar probetas graduadas y un cronómetro es un buen modo para comparar el caudal de las boquillas montadas con el de boquillas nuevas. La heterogeneidad del caudal de las boquillas debe llevar a la sustitución de las boquillas gastadas. Algunas pueden estar obstruidas, otras habrán aumentado su caudal debido a la deformación del orificio.

 

Retos de mantenimiento del pulverizador

Un pulverizador con un buen mantenimiento favorece ante todo una gestión eficiente del equipo de tratamiento. No cabe duda de que un ajuste preciso evitará el despilfarro y, en general, las dosificaciones incorrectas: el volumen de caldo se corresponderá de forma precisa con el esparcido y el producto se aplicará con la dosis correcta y de manera uniforme sobre el objetivo… La preparación «mecánica» (neumáticos…) permitirá optimizar el consumo de combustible y la vida útil del aparato. Por tanto, lo que está en juego es la eficacia de los tratamientos, los impactos sobre el medio ambiente y la duración del material. 

 

Lo esencial

  • Llenar la cuba con agua y hacerla funcionar.
  • Verificar la ausencia de fugas en el circuito de pulverización y el dato «velocidad» del cuadro de regulación.
  • Vaciar la bomba y comprobar el estado de las membranas.
  • Asegurarse de la limpieza de los filtros principales y del estado del tamiz.
  • Mantenimiento de las rampas y del sistema de suspensión: apriete de los pernos, retoques de pintura, revisión de los ejes de articulación.
  • Examinar el estado de las membranas antigoteo de los portachorros.
  • Comprobar el estado y el caudal de las boquillas.

Más información en la página web del ministerio francés de Agricultura